DE LA AMISTAD Y OTRAS RAREZAS
Estoy pensando en ti, amigo invisible; amigo desconocido, virtual, irreal....estoy
pensando en esta lejanía cercana, en esos kilómetros que nos separan
pero que a la vez nos unen a través de una tecla, de un botón,
de una clave; estoy pensando en ese dolor que te oprime, ....en esa tristeza
honda que percibo en tus palabras, en esa desilusión que parece haberse
instalado en tu vida....y siento estar lejos, siento no poderte escuchar cuando
lo necesitas de veras, cuando debieras dejar fluir tus pensamientos, tus anhelos,
tus desconsuelos....cuando la carga se hace tan pesada que es necesario otras
espaldas en las que reposar un poco las fatigas y el agotamiento de estas pruebas
que nos envía el destino.
Sabes que estoy aquí, a este lado; sabes que te escucho, que trato de
entender un poco qué es lo que siente ese corazón triste y cansado.
Sabes que la distancia nos separa pero la red nos une, sabes que puedes contar
conmigo....me entristece tu tristeza, pero a la vez me anima el poder ayudarte
un poco, el poder ser fuente fresca en este desierto tórrido de la desesperanza,
el poder ser brizna de aire en un interior asfixiado, ahogado de conflictos;
el poder llevar un poco de paz a una zona minada, a punto de estallar a cada
momento.
La amistad es algo raro, difícil, pero a la vez enormemente bonito; el
poder ponerse en el lugar del otro es algo asombroso, extraordinario y cuanto
menos admirable, esa es una capacidad que deberíamos utilizar a cada
momento para ir repartiendo humanidad a nuestro alrededor y que la vida no fuera
tan dura de llevar tantas veces.
Yo te ofrezco mi amistad, amigo virtual; te ofrezco mis oídos para escucharte,
mi corazón para entenderte, y como no, mis manos, para poder seguir escribiéndote
unas palabras con las que ir forjando una amistad, que por rara, no es menos
bonita.
E.R.G.